Análisis del público y nuevas tecnologías en los museos: una innovadora combinación.

Por Marco Vigna

clip_image002        Imagen sacada de la página web http://www.evemuseografia.com

La constante búsqueda del interés del visitante, es uno de los elementos que une tanto a los grandes museos como a los pequeños centros expositivos. En efecto, no es fácil captar su atención; son numerosas las distracciones que pueden apartar la mirada de una obra, sobre todo entre los no expertos de arte.

Esto, es quizás, uno de los retos más comunes y buscado en las instituciones culturales, pero también de los más complejos. La medición de esta variable cualitativa, es decir el interés, es un dilema que involucró a varios museólogos y museógrafos del siglo pasado.

Una primera aproximación al tema, como subraya Alessandro Bollo (cofundador de la fundación Fitzcarraldo), la tuvo Benjamin Gillman, quien estudió con su cámara de fotos las posturas de los visitantes y su relación con las obras del Fine Arts Museum de Boston, detectando como la atención del visitante medio disminuía al aumentar el tiempo del recorrido dentro del museo (museum fatigue).[1] De hecho, factores tales como: tiempo, intereses personales y lógicas expositivas, son elementos que modifican y vinculan considerablemente la experiencia en un centro expositivo. La pregunta surge por tanto espontanea:

«¿Se pueden evaluar tales variantes?», y en caso afirmativo, «¿Existe una relación directa entre éstas y el número total de los visitantes?»

Imagen del podio de entrada del MNAC

Los trabajos llevados a cabo por Edward Robinson, Robert Melton, Otto Neurath y Benjamín Gillman, que se basan principalmente en un «análisis observador» del visitante, permiten dar las primeras respuestas. En efecto, por medio de dicho análisis, que observa los movimientos de los usuarios y sus accionesen el museo, se comienza a codificar y   medir el tiempo de permanencia y de interpretación de los visitantes delante de una obra, junto a la definición del recorrido de visita que realizan.

En la práctica, el estudio, conlleva una parte subjetiva, que viene del hecho de que el investigador analiza a distancia al visitante, anotándose las distintas acciones que realiza; por tanto en el acto de la elaboración, los datos deben ser convertidos en caracteres totalmente medibles.

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Imagen de una exposición en el Caixa Forum de Zaragoza

Para garantizar la medición, explican Alessandro Bollo y Luca Dal Pozzolo, se aplican indicadores que utilizan las variables: tiempo, espacio y números de visitantes, como el Attraction power, el Holding power, el Tiempo de fruición, el Sweep Rate Index (SRI) y el Diligent Visitor Index (DVI).[2]

Al respecto, se debe subrayar como estos datos dan únicamente informaciones cuantitativas y «físicas» sobre la visita (es decir la duración y el recorrido efectuado), dejando de lado los aspectos más profundos como la comprensión y el aprendizaje por parte del usuario. Estos, son de más difícil codificación y piden un esfuerzo mayor de personal y de recursos. En tal sentido, las nuevas tecnologías puestas a disposición de los museos, permiten acceder de forma rápida e intuitiva a dichos datos y hallar nuevos, a costes muy competitivos.

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Sistema iBeacons, http://nextsw.it

Entre éstas, se incluyen los iBeacons, una tecnología de bajo consumo, en la que sensores de potencia vía Bluetooth se incorporan a objetos físicos detectando la presencia activa de los visitantes y su colocación en el espacio, además de darle acceso a nuevos contenidos.[3] Este recurso, da la posibilidad a las entidades culturales de hacer más «experiencial» la visita y de tener información adicional sobre los visitors.

En efecto, dicha tecnología, por un lado detecta el interés del usuario (analizando los contenidos visualizados) y por el otro, permite destacar las salas y las obras sobre las que se detiene más.

Google-Glass-Human-Emotion-Detector-2Google Glass Human Emotion, http://mostepicstuff.com

Esta tecnología, no es la única que aporta datos útiles. El reconocimiento facial, por ejemplo, es la otra herramienta que se está desarrollando en los museos europeos y que permite conocer (por medio de una micro-cámara colocada encima de un objeto) las reacciones, los gustos e incluso las emociones de los visitantes. Notables son los Google Glass integrados con la app «Detector Shore»,[4] que reconoce e interpreta las expresiones básicas de las personas, dando además indicaciones sobre la edad, el sexo y los intereses.

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Pulsera Lightwave, http://www.comunicacion-cultural.com

Otro medio destacable, es lo que se suele llamar wearebles o tecnología ponible, es decir aquellos objetos tecnológicos que las personan llevan encima, como los relojes y la ropa inteligente. Entre éstos, se encuentra la pulsera Lightwave,[5] que da diversa información sobre la audiencia, la temperatura y los movimientos de los espectadores de una obra de teatro, pero que puede ser utilizada para prácticas similares en los museos.

En definitiva, con este breve artículo, se intenta por un lado presentar las nuevas herramientas para el estudio del público en las entidades culturales, y por el otro, cuestionarse sobre la tecnología como medio imprescindible para esta tarea.

En efecto, si hasta hoy el «análisis observante» parecía ser uno de los más fiables métodos para detectar la relación entre: visitantes, obras y museo, en la actualidad, las nuevas tecnologías ofrecen un mayor abanico de posibilidades, que además de obtener los datos en tiempo real, los interpretan y los comparten.

Con respecto a la repartición, a menudo se realiza exclusivamente entre los departamentos de la entidad museística y de hecho son muy pocos los museos que los hacen público. Por tanto, no se aprovecha enteramente el potencial de los nuevos recursos y es más, se limita su difusión.

La puesta en común de los big data, en efecto, daría un perfil más completo y exhaustivo de los visitantes y permitiría, al mismo tiempo, definir nuevas estratégicas de marketing según sus gustos y capacidades. Asimismo, fomentaría la recíproca promoción de las instituciones implicadas, ya que éstas podrían difundir mutuamente, por medio de las nuevas tecnologías, los eventos y las iniciativas que organizan.

Las museums apps y los dispositivos inteligentes del futuro, de hecho, cruzarán de forma automática los datos de las diferentes entidades culturales y podrán fomentar, por ejemplo, la visita a otras exposiciones similares a aquella visitada o que reflejan los intereses del usuario, ubicadas tanto en la misma ciudad como en otro lugar más lejano.

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Notas:
[1] A. Bollo, L’osservazione nei Visitor Studies a livello internazionale. Uno sguardo lungo un secolo, en «Revista Fizz», 2010, p. 1.
[2] L. Dal Pozzolo, A. Bollo, L’analisi del comportamento del visitatore all’interno del museo: uno studio empirico, en «Revista Fizz», 2006, p. 3.
[3] VV. AA., Anuario AC/E 2015 de Cultura Digital, Acción Cultural Española, 2015, p. 256-257.
[4] Ibidem, p. 265.
[5] VV. AA., Una pulsera para conocer las experiencias del público, en http://www.comunicacion-cultural.com/2014/10/27/una-pulsera-para-conocer-las-experiencias-del-publico/?utm_content=bufferb83b4&utm_medium=social&utm_source=plus.google.com&utm_campaign=buffer

 

Bibliografia:

Dal Pozzolo, A. Bollo, L’analisi del comportamento del visitatore all’interno del museo: uno studio empirico, Fizz – oltre il marketing culturale, 2006.
Bollo, L’osservazione nei Visitor Studies a livello internazionale. Uno sguardo lungo un secolo, Fizz – oltre il marketing culturale, 2010.
AA., Anuario AC/E 2015 de Cultura Digital, Acción Cultural Española, 2015.
AA., Google Glass y el reconocimiento de las emociones, en http://www.comunicacion-cultural.com/2014/09/10/google-glass-y-el-reconocimiento-de-las-emociones/
AA., Una pulsera para conocer las experiencias del público, en http://www.comunicacion-cultural.com/2014/10/27/una-pulsera-para-conocer-las-experiencias-del-publico/?utm_content=bufferb83b4&utm_medium=social&utm_source=plus.google.com&utm_campaign=buffer
AA., Beacon: un faro en el marketing de proximidad, en http://www.mrturismo.com/beacon-un-faro-marketing-de-proximidad/
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Recursos fantàstics per atreure públics als museus.

Per Blanca Juan

¿És possible utilitzar les històries de ficció per atreure públic als museus? ¿Per què desaprofitem el potencial d’aquests fenòmens de masses?

Des de fa uns anys, sembla que gran part de la ficció televisiva a nivell estatal ha decidit ambientar-se en èpoques passades, ja siga de gènere fantàstic, de misteri, d’aventures, melodrames, biografies….

El darrer exemple és la sèrie de TVE, El Ministerio del Tiempo tot un fenomen a les xarxes social que porta a Ignacio Granero a reflexionar sobre les possibilitats que ofereix a institucions culturals que tenen materials relacionats amb la trama d’una sèrie el comentar-la durant la seua emissió.[1]

Prèviament, Isabel ja ens va oferir alguns exemples de les relacions que es poden establir entre trama i història/patrimoni. Per una banda, la pàgina oficial ampliava la informació històrica apareguda als capítols, però, més enllà de la pròpia sèrie, l’interès generat al voltant de l’època i dels personatges ha desembocat en l’aparició de novel·les, rutes pels escenaris de la sèrie, i exposicions amb el vestuari utilitzat.[2]

No es tracta, però, d’un fenomen aïllat. Darrerament nombroses exposicions al voltant d’objectes sortits d’alguna pel·lícula o sèrie de televisió com Star Wars, Juego de tronos, Batman… han assolit èxits de públic rotunds. Els motius d’aquest boom de la narrativa històrica, fantàstica i de ciència ficció[3], com la cerca d’evasió en temps de crisis, el tombant apocalíptic que prenen algunes històries o la funció d’omplir la necessitat de mites en una societat cada cop més secularitzada, requeririen d’una anàlisi més exhaustiva i complexa de la que permeten aquestes línies.

fg                                             1. Fotograma de Juego de Tronos

Però allò que se sol obviar és que cap història, per molt fantasiosa que siga, mai deixa de tenir relació amb la realitat, i és en aquesta connexió on els museus tenen una porta d’entrada.bf                                                             2. Miniatura medieval

A través d’aquestes històries de ficció, el públic s’apropa al discurs històric (malgrat que siga sobre societats inexistents); aprèn que qualsevol univers es regeix per certes lleis físiques (fins i tot la màgia té les seues normes); descobreix l’interès de les sagues mítiques o familiars (malgrat que siguen mites inventats o persones inexistents); s’apropa a estètiques diferents a les actuals i a la càrrega simbòlica que en cada moment poden tindre els diferents objectes, vestuaris o pentinats…

gfg                                        3. Fotograma de El Señor de los Anillos

Un cop creat aquest interès envers elements ficticis, per que no provar a enllaçar-los i reconduir-los cap a elements reals?

4. The Accolade, Edmund Leighton

Al cap i a la fi, la literatura fantàstica ha begut tradicionalment de fonts històriques per crear els seus mons imaginaris, de mons pseudo-medievals dominats per la màgia a sagues on es creen universos habitats per pobles amb característiques fàcilment assimilables a alguna de les societats que ha existit al llarg de la nostra historia. Així que, si escriptors, directors d’art o encarregats de vestuari s’inspiren en peces de museu per portar a la vida aquestes entelèquies, per que no fer-ho servir en retorn?

Per la seua part, la ciència ficció connecta directament amb el discurs científic i tecnològic i ens permet abordar-los no sòls des d’un punt de vista tècnic, si no que ens pot ajudar a articular reflexions sobre algunes de les característiques de la nostra societat. Un bon exemple és l’exposició “Marvel Superherois” ubicada al Museu de les Ciències Príncep Felipe de València entre 2008 i 2013. En ella s’utilitzaven els universos creats per Stan Lee per explicar processos científics relacionats amb els poders dels superherois que els habiten. Veiem així com, una de les disciplines, a priori, més rigorosa, pot ser abordada des de l’òptica de la ficció sense perdre ni una mica de rigor.

Aleshores, a què es deguda la infrautilització d’aquests recursos?

Per molt que es parle del cinema com el 7è art i, fins i tot, del còmic com el 9è, a efectes acadèmics no deixen de considerar-se, en el millor dels casos, arts menors i accessòries, consideració que pràcticament desapareixen quan la temàtica és fantàstica o de ciència ficció, malgrat esser (o tal vegada precisament per que ho són) de les més consumides i amb un públic més fidel.

Ja és hora de deixar de banda certs tabús i prejudicis i començar a idear maneres d’utilitzar un recurs que ofereix tantes possibilitats.

[1] Museos, series de televisión y RRSS, http://comunidad.iebschool.com/laculturasocial/2015/03/25/museos-series-de-television-y-rrss/

[2] Isabel: de la Historia a la televisión II http://es.paperblog.com/isabel-de-la-historia-a-la-television-ii-2988879/

[3] De les 20 pel·lícules més taquilleres l’any passat als EEUU, 16 tenien una temàtica fantàstica o de ciència ficció

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Sensacions i emocions. Anem més enllà del gènere?

per JoaquimEspunyAguiló
Barcelona | 28 abril 2015

Una altra vegada la Fundació Tàpies, de forma esplèndida i significant, ens mostra una feina acuradament i pulcra dins de la programació que acull complementant la seva col·lecció. Aquest cop es tracta d’una exposició retrospectiva en col·laboració amb  Universalmuseum Joanneum que recull bàsicament pintura i puntualment altres suports com ara dibuixos, vídeos, cartes o fotografies mostrant el treball desenvolupat durant més de dotze lustres per l’austríaca, traspassada ara fa un any, Maria Lassnig. El pensament de l’artista queda recollit dins la mostra i permet entendre que el cos per ella esdevé un obstacle inconvenient i un entrebanc per l’ànima asseverant al seu moment que havia escorcollat una realitat “que jo posseís més que el món exterior, i la vaig trobar a la carcassa corporal en què m’allotjava, la realitat més real i clara de totes.”

Centraré la conversa en la intensitat  i la psicologia dels quadres on, amb austera mirada de significativa pionera avantguardista, sovint retrata el seu propi cos nu tot fitant l’espectador per produir una doble lectura pensant en les pors que sent l’autora i alhora les que inspira en l’observador. Gairebé sempre les actituds que ens mostra esdevenen completament estàtiques, inquietants i desassossegadores; en forma de retrats no tradicionals, i abstraccions amb nombroses i consistents vinculacions figuratives. Difícilment ens podem amagar del compromís que revela amb la consciència del propi cos donívol: sensitiu i susceptible; i l’empremta del pas del temps des d’una perspectiva de factura ràpida però atemporal pel que fa a la durada de l’esguard.

Sovintegen els contorns, sobre fons blancs neutres i imprescindibles, apareixent amb una paleta significativa i lluminosa, perfectament escollida i finita avançant dins del pensament i de la manera d’entendre el fet de ser dona des d’una perspectiva que s’allunya d’estereotips i cànons i s’acosta a la fractura de la fragilitat. El seu treball obre portes a plantejaments d’experiència cultural de gènere prenent una clara consciència corporal carregada de missatges que requereixen exploració; i una íntima i intensa escolta.

El resultat atorga intensitat màxima a la contemplació d’un flux constant que apareix a la totalitat de les pintures on l’envestida pot esdevenir una agressió i l’anhel del desig evidencia la vulnerabilitat. De segur que un moment per gaudir-ho, ens serà de profit.

Du oder Ich (Tu o jo, 2005). Col·lecció privada. Cortesia Hauser & Wirth

Maria Lassnig
Fundació Tàpies
27 de febrer – 31 de maig de 2015

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Museos en la era digital. La sacralización del smartphone y las app’s.

Por Paula Juan Armas

No cabe duda de que vivimos una época de continuo cambio, tanto en el ámbito social como en el cultural, y en gran medida, este cambio se debe al desarrollo que ha tenido últimamente la comunicación y todos los dispositivos que se adhieren a ella, dispositivos que muchos de nosotros, no soltamos a lo largo de todo el día, como si de un apéndice de nuestro cuerpo se tratara.

Parece ciencia ficción, pero es así, ya no utilizamos el teléfono móvil para llamar al abuelo que hace meses que no vemos, o para quedar para ir al cine, ahora este dispositivo lo es todo, es mapa, es reloj, calculadora, calendario, agenda, ventana a internet y herramienta imprescindible para la comunicación constante y enfermiza entre personas que, en determinados casos se encuentran a miles de kilómetros o tal vez en la otra habitación de nuestra casa.

Con la llegada de la era digital, la mayor parte de nosotros, pobladores del mundo desarrollado occidental, tenemos acceso constante y sonante a internet a través de diferentes y variados tipos de dispositivos: tablets, smartphones, ordenadores de mesa, ordenadores portátiles e incluso reproductores de música.

El carácter multifuncional de estos dispositivos y la abundancia de los mismos hacen que muchos de nosotros desarrollemos auténticas dependencias imposibles de erradicar con una mera terapia.

Así, ante este panorama, las instituciones culturales como los museos, apuestan por ofrecer aún más herramientas de acceso e interactividad, muchas de ellas a través de nuestros smartphones, ¡cómo no!.

fsdfsdfSi el mundo nos lleva por unos derroteros basados en las experiencias a través de una pantalla del tamaño de nuestra mano, mis preguntas son, ¿por qué las instituciones culturales también tienen que ofrecernos experiencias a través de más pantallas? ¿Por qué no desvincular, por un pequeño periodo de tiempo, nuestra mano del dispositivo táctil? ¿Por qué no alejar la vista de la pantalla y centrarla por un momento en la experiencia cultural que nos ofrece el museo?

Sin duda, creo que los museos están desarrollando app’s realmente útiles, sobre todo aquellas centradas en la accesibilidad para personas con ciertas discapacidades o aquellas que son más interactivas, sobre todo para cuando salimos de las puertas del museo, para quedarnos como “enganchados” a la experiencia cultural que nos ofrece. Pero por otro lado, me parece que las instituciones culturales deberían intentar apostar por hacer que desconectemos un poco de la dichosa pantallita, ofrecer una experiencia que apueste más bien por lo real que por lo digital.

fdfsdf

Al igual que el acceso a internet, la experiencia digital se puede convertir en una herramienta útil, si la sabemos utilizar, pero ha quedado más que claro que los seres humanos somos fácilmente persuasibles, y nos dejamos llevar por las lucecitas y las pantallitas, como si fuéramos auténticos ludópatas en potencia desde nuestro nacimiento.

Apostar por una experiencia digital como recurso interactivo para los museos y organizaciones culturales, sí; crear app’s para cada tontería que se le ocurra al equipo de comunicación del museo, no.

Debefdgdfgdfgríamos intentar empezar a distinguir hasta que punto una app puede ser útil para nuestra visita a un museo, y hasta qué punto ésta misma puede descentrar al visitante de la verdadera misión del museo; mostrarnos auténticas ventanas históricas, culturales, o de información abiertas al mundo, ventanas que no tienen por qué ser pantallas.

Sería interesante descubrir nuevos museos que apuesten por experiencias libres de “digitalismos”, cargadas de realidad, en las que se hiciera indispensable la atención a través de nuestros cinco sentidos, olvidando por un momento, ese apéndice digital al que pasamos el día conectados.

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El MACBA que no tornarà

Per César Lorenzo

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Obra d’Ines Doujak al MACBA

La polèmica al voltant de “La bèstia i el sobirà” em té fascinat. Em sorprèn que al 2015 es continuïn produint ingerències i censures sobre els artistes apel·lant a un suposat codi moral o de bon gust. I em sorprèn, més encara, que el director dimissionari (Bartomeu Marí) no conegui el que és un Efecte Streisand. El resultat del maldestre intent de coacció ha estat una publicitat sense precedents, un nombre espectacular de visitants els primers dies i, com a colofó, el silenci i l’arraconament de l’exposició per part del propi Museu i les institucions de les que depèn.

S’ha escrit molt sobre el tema: des dels capriciosos orígens del Museu (el documental MACBA: La dreta, l’esquerra i els rics en mostra algunes claus), al comportament gens dialogant de Marí. Poc puc afegir al debat sense redundar en el que altres ja han dit. Però sí puc fer memòria i recordar un temps en que el MACBA va ser viver, o al menys va deixar fer i no va posar traves, a projectes que avui dia serien inimaginables.

Parlo d’uns quinze anys enrere, quan no existien les xarxes socials i encara es feien servir les cabines de telèfons… En aquella època, quan els dinosaures poblaven la terra, Barcelona va ser escollida com a seu d’una reunió del Banc Mundial. La resposta a uns dels màxims responsables de la pobresa i les desigualtat globals va ser una mobilització social molt intensa, emmirallada en la de Seattle del 1999 i hereva espiritual de la centenària Rosa de Foc. La pressió va donar resultats i la reunió es va desconvocar, però tot i així es va mantenir la contra-cimera. Trobades d’activistes d’arreu, debats, assemblees, concerts i, per descomptat, manifestacions, van omplir carrers i places pels volts de Sant Joan de 2001. I dins d’aquella efervescència, el MACBA -sí, aquest contenidor blanc immaculat aixecat capriciosament al bell mig del Raval- també va jugar un paper rellevant.

Escuts

Escuts

La pauta a seguir, com explica Jorge Ribalta, l’havia marcat un taller de títol ben suggerent: La acción directa como una de las bellas artes). A partir d’aquella experiència -i sempre amb el vistiplau de la direcció del Museu, que va destinar-hi la fabulosa xifra de 12 milions de pessetes (uns 72.000 €)- un grup d’artivistes van crear Las Agencias: petits grups de treball especialitzats en comunicació i performances que van integrar-se juntament amb molts altres col·lectius en la campanya contra el Banc Mundial. Al local de Las Agencias, situat a Joaquin Costa 24, a tocar del Museu, es van gestar iniciatives tan destacades com el Show-bus: una autobús “tunejat” amb altaveus i pantalles de vídeo, que servia per animar les manifestacions a ritme de hip hop mestís i transmetre informació a Internet en directe (insisteixo, no existien els smartphones). També portaven el segell de Las Agencias els vestits pensats per a les manifestacions antiglobalització (amb màscares antigàs, proteccions i dispositius d’enregistrament de vídeo), confeccionats amb materials reciclats que van ser objecte d’una singular desfilada de pret à revolter. I els escuts construïts per a defensar-se de la policia amb imatges impreses en format extra gran de lluites d’arreu del món; la imatge gràfica de campanyes de denúncia com Dinero gratis, o la publicació de contrainformació Està tot fatal. Inconformisme iconoclasta en estat pur.

Show bus

Desconec en quin moment Las Agencias van baixar la persiana i per quina raó concreta. Imagino que al aleshores director, en Manuel Borja-Villel, no li devia fer gens de gràcia que la policia antiavalots perseguís a un grup de manifestants fins a la mateixa porta del Museu i amenacés amb carregues i detencions (puc donar testimoni en primera persona). El que és segur és que l’experiència va deixar petjada a ambdues bandes de la plaça dels Àngels. Al carrer, el març següent, la “mani-festa-acció” Reclaim the Streets i un circ amb segell de Las Agencias van posar la nota de color dins els actes de la Campanya contra l’Europa del capital; als despatxos -intueixo- es va optar per redirigir el Museu cap a un altre tipus de col·laboracions menys contestatàries i problemàtiques. És cert que encara veurien la llum exposicions de fort contingut polític, com Desacuerdos, emmarcada en un projecte en xarxa amb altres centres, que ha tingut continuïtat lluny del Raval fins els nostres dies en forma de revista. Però el Show-bus mai més tornaria al carrer.

Pret a revolter

Pret-a-revolter

Entre que Internet estava en una fase encara incipient i tot tenia un punt clandestí, rescatar la història de Las Agencias esdevé quasi un exercici d’arqueologia no exempta de polèmica, però buscant a l’hemeroteca i altres racons es poden trobar testimonis d’una època en que les institucions culturals s’obrien al pensament crític i trencador. Eren, definitivament, altre temps que no tornaran.

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Un tomb per Barcelona

Per Águeda Parejo Canadell

Fa dies que em rondaven pel cap alguns dels conceptes que en Josep Ros ens va presentar a la sessió de Turisme Cultural del Postgrau. Òbviament, vam estar parlant sobre com creiem que afectava aquest mercat en forta expansió a Barcelona i sobre les ofertes culturals que havien sorgit per tal de satisfer als turistes i si alguna d’aquestes, malauradament, oferien continguts culturals banalitzats per tal d’atraure a tot tipus de públic.

Durant les últimes setmanes m’he mogut bastant per Barcelona (metro amunt metro avall) i passejant pel Barri Gòtic i el Raval, entre d’altres, no he pogut evitar fixar-me en petits grups de turistes, amb el seu guia corresponent, que es paraven davant d’algun edifici. Una imatge molt típica que no té res de remarcable tractant-se de Barcelona. Sempre he estat bastant crítica amb aquest tipus de visites que he batejat com a “fast food” perquè sembla que els turistes hagin d’engolir, tant visual com auditivamen t, en un temps reduït, la informació bàsica sobre els monuments i racons de la ciutat. Els pobres tornen a casa seva amb diapositives que apareixen com flaixos en la seva ment i uns quants “selfies”. Per aquest motiu mai se m’havia acudit viure una d’aquestes experiències contractant un guia perquè em conduís per la ciutat. Ni a cap barceloní ni a mi, vaig suposar. Per això em va resultar estrany veure un grup de joves catalanoparlants conversant amb un noi, que semblava ser el seu guia, en un carreró del Raval. Es tractava, potser, d’una visita guiada?

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Fent una mica de recerca per Internet em vaig adonar que existeixen infinitat de webs oferint rutes culturals per la ciutat. Algunes com ICONO Serveis culturals o Conèixer Barcelona ja les coneixia. Ofereixen les típiques visites “Ruta per la Barcelona modernista”, “La Barcelona bohèmia”, “Barcelona i la Guerra Civil”, entre d’altres. Tot i que, enriquidores per als turistes i útils perquè facin un primer contacte amb la ciutat, no van més enllà. Però també vaig poder trobar opcions tant interessants com les que proposen Rutas históricas. BARCELONA REBELDE. Es tracta d’una iniciativa sorgida d’un grup d’historiadors que en acabar la carrera van decidir crear una oferta de visites guiades per tal de mostrar, com ells diuen, “la Ciudad que no encontraràs en las guías”. Em va semblar especialment original i interessant la ruta: “Bici Barcelona Bombardeada”. És una excel·lent manera de donar a conèixer la ciutat en temps de guerra fent ús del “Bicing”.

El llistat de visites de Literat Tours també em sembla destacable ja que fins i tot t’ofereixen l’opció de realitzar “visites a mida” segons els interessos i el nivell de coneixement dels grups que les encarreguen.

Però els més punters, segons el meu parer, són Cultruta. Ofereixen visites com: “Històries del Metro”, “BCN maçònica: veritats i mites” i “Nocturna i criminal”.

ff

A més, compten amb una pàgina web amb els horaris i les novetats de les visites actualitzades i l’opció “Regalaruta” en la que pots encarregar la visita que més t’interessi per a disfrutar-la un diumenge amb els amics, amb la família (ofereixen visites teatralitzades i dinamitzades amb continguts adaptats als més petits) i fins i tot visites pensades per a comiats de solter/a.

Sovint, amb els amics o en les sobretaules de dinars familiars comentem que hem assistit a alguna obra de teatre o visitat alguna exposició en el algun centre cultural o museu. Però passejar? “Callejear”? “Sightseeing”? No és una opció només apta per a turistes, també ho podem fer nosaltres. Perquè Barcelona “no te l’acabes” encara que hi hagis viscut tota la vida.

No se si al llegir aquest post us ha vingut de gust contractar una d’aquestes visites o saber-ne més. Per als més curiosos aquí us deixo els “links” que he consultat. Com a especialment recomanable el blog “Cultura Crítica” on el darrer “post” parla sobre l’experiència en primera persona d’una de les visites guiades de Cultruta.

-Link Web “Barcelona Rebelde”: https://barcelonarebelde.wordpress.com/

– Link Web “Literat Tours”: http://www.literattours.cat/

-Link Web “Cultruta”: http://www.cultruta.com/?lang=es

-Link Blog “Cultura Crítica”: https://gestionandolaculturacritica.wordpress.com/2013/09/10/cultruta-visitas-guiadas-diferentes-y-apasionantes/

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Breves pinceladas sobre museos y educación. Análisis y reflexión de la conferencia impartida por Rufino Ferreras

Por Jemimah Pico

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Imágenes publicadas en el perfil de Instagram de EducaThyssen (@EducaThyssen)

Hace algunas semanas recibimos en el Postgrado a Rufino Ferreras, responsable de Desarrollo Educativo del Museo Thyssen-Bornemisza. Con él, pudimos charlar sobre el enorme poder que esconden los programas educativos de los museos y el gran potencial que tienen como herramientas de dinamización social. 

Rufino Ferreras dirige diariamente a un equipo de 12 personas que afrontan su día a día en el Museo Thyssen-Bornemisza siendo conscientes y conocedores de las funciones que debe cumplir el área de Educación del museo: la de generación de conocimiento así como la de transferencia de conocimiento, en materia de educación museística, al resto de la comunidad educativa. El modelo impartido por el equipo de EducaThyssen constituye uno de los mejores ejemplos a seguir por otros museos, centros educativos y educadores, un modelo que contempla, entre otras cosas, la defensa de lo cotidiano y la experiencia individual, en detrimento de las narraciones colosales y dogmas, como bien planteó el premio Nobel turco Orhan Pamuk en su novela ‘El Museo de la Inocencia’ (Mondadori, 2009).

La pedagogía del mashup

Este modelo nos invitar a repensar la idea de museo, entendido como un espacio social en el que lo importante no es la exposición de piezas sino la relación que las personas tienen con ellas y en el que los visitantes dejan de ser consumidores de información y pasan a ser potenciales generadores de conocimiento. La labor del educador tiene sentido en el momento en que la persona que observa la pieza es capaz de interpretarla y generar nuevas lecturas. La cita de Paulo Freire, “enseñar no es transferir conocimiento, sino crear la posibilidad de producirlo” pone en evidencia el cambio de filosofía educativa que deben asumir los museos,  para atreverse a pasar de metodologías de aprendizaje tradicional basados en dogmas (visitas guiadas, conferencias…) a modelos educativos basados en el uso de la narrativa o Storytelling.

E.W. Eisner decía que sin una actitud estética del visitante, la obra de arte no alcanza tal categoría (“si la mera presencia de un artefacto sirviera para apropiarnos de su conocimiento, los vigilantes de sala en los museos serían las personas más refinadas estéticamente del mundo”). Los museos tienen pues la responsabilidad de generar dicha actitud en los visitantes (tengan la edad que tengan) y sin una voluntad de educar, esto no sucede.

Infancia, gente mayor, personas con discapacidad, pero también inmigrantes, comunidad educativa, grupos de interés específicos, personas en riesgo de exclusión… El programa didáctico de EducaThyssen abarca todos estos grupos sociales para facilitar el acceso a aquellas personas que normalmente no visitan el museo, y lo hace a través de 3 líneas de trabajo (la educación formal, la educación paraformal y la educación social) y utilizando la metodología del Mashup”, un sistema que “reúne y armoniza estrategias y recursos procedentes de fuentes heterogéneas”. EducaThyssen se convierte pues en el polo mediador entre público y museo y, probablemente, una de las áreas con más rentabilidad social del museo.

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Imágenes publicadas en el perfil de Instagram de EducaThyssen (@EducaThyssen)

Educación y alcance social

Cuestiones como la escasez de recursos o la falta de formación específica de las personas que se dedican a educar son algunos de los obstáculos que impiden un desarrollo más profundo de los programas educativos de muchos museos o centros culturales. Una de las tareas del área de Educación es la de captar la atención del público y generar interés hacia el hecho cultural. En un momento en que los museos necesitan más que nunca atraer, diversificar y fidelizar a su público, ¿podría, de forma bien gestionada, Educación dar respuesta a las necesidades de Marketing de los museos?

Para el equipo del Thyssen las redes sociales no son una herramienta fundamental sino sencillamente un medio más de difusión de su labor como educadores. En el momento en que una obra expuesta en una web, un videojuego o una app detona una experiencia individual fuera de las paredes del museo es cuando lo virtual cobra realmente sentido.

Las reflexiones de Rufino Ferreras nos invitan a poner en duda los límites museísticos y abrir un diálogo sobre el alcance social de los museos. Recientemente se anunciaba la noticia de que más de 20 museos españoles han puesto en marcha el Plan ‘Museos + Sociales’, con el compromiso de llegar a públicos que no acceden a ellos. ¿Son los museos tan “sociales” como promulgan?

La educación es una herramienta tan transversal que podría dar lugar a la experimentación en el museo, o en palabras de Antonio Lafuente, a “hackear el museo”. La educación podría vehicular y dar forma a propuestas tan diversas como las de Jordi Sans en su planteamiento de museo como lugar social de intercambio y participación, hecha por y para los ciudadanos (“Museo Común”). La sociedad pide que se le devuelvan los museos, y la educación podría contribuir a que esto suceda.

¿Puede la educación ser capaz de reconducir la forma en que se crean las exposiciones? ¿ Debe la educación ser el puente que reconecte el museo con la ciudadanía?

 

Bibliografía

FREIRE, P. (1998). Pedagogy of Freedom, Lanham, MD: Rowman and Littlefield

Jordi Sans (2014). Devolvednos los museos en http://www.formatistica.net/devolvednos-los-museos/

Eisner E. W. (2013). El museo como espacio en https://www.youtube.com/watch?v=d_e679wJwc0

Ferreras R. (2014). EducaThyssen y la pedagogía del mashup en https://www.youtube.com/watch?v=0KvJabk3SfI

Lafuente, A. (2012). Hackear museos o cómo abrir la relación entre procomún y patrimonio en http://www.academia.edu/4611400/Hackear_museos_o_c%C3%B3mo_abrir_la_relaci%C3%B3n_entre_procom%C3%BAn_y_patrimonio

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Y sin embargo, la importancia de la experiencia in situ seguirá por delante…

Per María Paula Quiva

 Los museos tienen una historia propia que se define siempre desde la interacción que existe entre los objetos, el espacio, las personas que trabajan para su mantenimiento y por supuesto los visitantes. Este ha pasado de ser un lugar cuyo valor principal es la colección, pasando por ser un punto arquitectónico importante para la urbanización de una ciudad, hasta llegar a ser un espacio en donde se formulan cambios sociales impulsados por la misma comunidad…y también, la incursión de la tecnología e Internet.

La memoria es uno de los principales puntos de partida para la creación y evolución de un museo. Sin memoria no hay historia, sin historia no hay memoria, y por lo tanto el museo no tendría de donde nacer, ni con qué crecer.

En clase hemos podido enfatizar sobre la base en que se sostiene esta biografía. Solo puede ser comprendida si existe una buena comunicación. Es ahí donde entra el papel del Storyteller, quien puede ser, desde la persona que trabaja en el café del museo, la obra que se abre al que la observa, o incluso, todo lo concerniente a la difusión de contenidos; aquí entrarían, por ejemplo, las actividades como conferencias, talleres, apps o interactivos museográficos. Debemos también mencionar al espectador como un promulgador de relatos, pues su experiencia y cómo se ve afectado por el museo, también es esencial para escribirla en la memoria. El papel que deben tener los museos es mucho mas comunitario y colectivo, pues es un lugar que pertenece a todos.

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                                                      The Museum of moving Image, New York

Y no solo debe ser cuestión de entretenimiento, es más bien una forma novedosa de crear vínculos con la participación activa de la gente. Esta participación colectiva, se genera de muchas formas que van desde la creación del museo hasta la relación que puede establecer con una pieza en concreto. Desde Workshops, hasta nuevas formas de involucrar a todos los públicos, con experiencias sensoriales como la exposición DIÁLOGOS EN LA OSCURIDAD http://www.dialogoenlaoscuridad.org/  o el Re:Make Project.

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                                                              Re:Make Museum Project. Derby, U.K

En cuanto a mi historia personal de visitas a museos, recuerdo la exposición FANTASMAGORÍA, espectros de ausencia, que fue celebrada en mi país en el Museo del Banco de la República en el año 2007. En ella hubieron trabajos de arte contemporáneo como los de Oscar Muñoz y Teresa Margolles, que también interactuaban con el espectador de una forma poética, donde la relación del cuerpo y el objeto se llevaba a cabo. A pesar de que era la misma obra la que me introducía en este diálogo, la visita se marco en mi mente y así también se estableció un contacto directo y casi íntimo con la historia del museo.

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      Aliento, Oscar Muñoz, 1995                                  Aire, Teresa Margolles, 2002

La memoria debe seguir dejando huella en la experiencia que tenga el usuario al visitarlo. Me atrevo a decir entonces, que por más en que se haga atractiva la visita del museo únicamente a través de los nuevos canales de difusión, sumergido en el mundo de las redes sociales, nunca se va a poder dejar de lado lo que realmente se experimenta estando dentro; mejor, viviendo la experiencia que desde allí se genera. La que creamos nosotros al visitarlo. Cuando hay memoria hay sentido de identidad.

Bibliografía

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El «diseño universal» como una forma adicional de accesibilidad museística (reflexiones)

Per Marco Vigna

A menudo, se relaciona la accesibilidad en el museo con las normas técnicas impuestas por los organismos nacionales e internacionales que incluyen, entre otras cosas, la construcción de un ascensor y montacargas para personas con movilidad reducida, la realización de pasillos amplios y la creación de aseos debidamente equipados. Otras veces, sin embargo, la reflexión recae sobre las actividades didácticas, artísticas y educativas a llevar a cabo en el museo, para evitar una discriminación en tal sentido y garantizar un adecuado audience engagement. Ambos enfoques, los considero apropiados y necesarios, pero, ¿y si la accesibilidad no fuera solamente esto?

Reveladora fue la conferencia impartida por la Sra. Teresa Soldevila, del departamento de «Responsabilidad social» del Museu Marítim de Barcelona, en el curso de postgrado de «Gestión museística» de la Universidad Pompeu Fabra organizado conjuntamente con el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en donde se presentó un nuevo enfoque respetando los mencionados anteriormente, intentando profundizar aspectos puramente museográficos y museológicos. Es decir, lo que comúnmente se conoce como el «diseño universal» (universal design), un concepto que nació en los Estados Unidos y se implantó en Europa a partir del año 1995, que se podría definir como:

«El diseño de productos y entornos de manera que sean utilizables y comprensibles por todas las personas, en la mayor medida posible, sin la necesidad de una adaptación o un diseño especializado»;[1] logrando un diseño único, uniformado y para todos.

En efecto, el término «accesibilidad», con frecuencia se asocia a personas con alguna discapacidad motriz, sensorial, mental o visual, pero, ¿ y si no fueran los únicos? ¿y si de alguna manera, fuéramos todos «discapacitados», en mayor o menor grado, y necesitáramos también espacios, mobiliario y normas «especiales»?

De hecho, ¿cuántas veces nos ha pasado de curvarnos para leer un cartel o una sinopsis de una exposición?; ¿cuántas veces hemos tenido algún problema contemplando un cuadro o un objeto que estaba colocado a una altura «inadecuada»?; ¿Cuántas veces nos hemos quedado fascinados a priori por la «espectacularidad museográfica» de unos museos, para después darnos cuenta de sus múltiples carencias?.

No es mi intención trivializar ni ofender, pero me gustaría reflexionar sobre la definición de «discapacidad» y, por consiguiente, de «accesibilidad»; es necesario hacer un replanteamiento de ambos conceptos. Por ejemplo, los miopes (como yo), los diabéticos y las personas con cataratas, en un ambiente muy oscuro, tienen notables problemas visuales y lo mismo pasa si tienen que leer carteles cuyas letras son pequeñas y de color tenue.

Al respecto, la Sra. Teresa Soldevila, subraya que el color gris (a menudo utilizado en los carteles informativos), entra dentro del listado de colores a evitar, al ser una tonalidad suave con bajo factor de contraste con el fondo. Además, recalca cómo es posible que en una ciudad plurilingüe como Barcelona, la mayoría de los paneles contienen las informaciones en tres idiomas (generalmente: catalán, español e inglés) y lo hacen utilizando diferentes tonos de colores que, en el caso del gris, éstos van atenuándose y desvanecen finalmente hacia el color beige. Esto dificulta aún más la lectura.

El empleo del color, es uno de numerosos recursos disponibles que se pueden encontrar en los manuales dedicados a la museografía accesible o inclusiva; es decir una museografía que concierne a todos los individuos. Otro aspecto que me cuestiono, es la posible relación que existe entre dicha museografía y la estética. Al respecto, las opiniones son contrapuestas, sobre todo en los museos, donde a menudo el sector museístico y expositivo se enfrenta al educativo y didáctico. De hecho, otra pregunta sería «¿a quién compete esta tarea?»

Para evitar abarcar otro tema, me limitaré a dar una opinión personal, según la cual todos los departamentos deberían tomar medidas, puesto que la accesibilidad no es sólo física o cognitiva y por tanto compete a todos. Retomando la relación anteriormente mencionada, quizás deberíamos interrogarnos sobre lo que se entiende por estética y averiguar si ésta no puede realmente navegar conjuntamente con la funcionalidad. ¿Qué tal si un cartel en lugar de ser pequeño y minimalista, fuera un poco más grande y legible?, ¿esto sería realmente antiestético o simplemente unfashionable?

Las respuestas pueden ser múltiples, pero yo como arquitecto, veo una notable carencia al hecho de que el organismo responsable de la disciplina (es decir las universidades) son a menudo los primeros en no cuestionárselo. Seguramente habrá algún caso excepcional, pero por experiencia propia, habiéndome especializado en el sector de la restauración y de la promoción del patrimonio, puedo asegurar que es un tema que se deja de lado o simplemente no se abarca.

Finalmente, mi última reflexión sería que una operación de sensibilización es necesaria y deseable, especialmente entre el personal de los museos y la nueva generación de técnicos que, dado el continuo aumento de coeficiente de envejecimiento de la población, tendrán necesariamente que enfrentarse a esta temática. El gran reto para los museos y museógrafos del futuro será, en definitiva, conseguir que tanto el espacio como la decoración sean más inclusivos convirtiendo el museo en un lugar agradable, accesible, utilizable y confortable. De esta manera, el beneficio recaerá sobre todos ya que es perceptible por todos.

Bibliografía:

[1] Espinosa Antonio, Bonmatí Carmina, Accesibilidad, inclusión y diseño para todas la personas en museos y patrimonio, en «Actas del II Congreso de Educación y Accesibilidad en Museos y Patrimonio», Universidad de Zaragoza, 2014.

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Tot el que hi ha fora pot estar també en un museu? Una odissea pel món dels objectes i del disseny (part 1)

Per Elisabet Bohigas Parera

Entrada principal de l’edifici Disseny Hub Barcelona

Entrada principal de l’edifici Disseny Hub Barcelona

Amb aquest eslògan suggeridor, que atrau la mirada tan del qui acaba d’entrar a l’edifici com del qui des de fora observa encuriosit a través del vidre, entrem al nou museu del disseny de la ciutat que pretén generar debat sobre què ha d’estar o no en un museu, tot qüestionant-se la funció d’ell mateix, el qual ha agrupat una síntesis de peces i objectes diversos relacionats amb els teixits i les arts decoratives que han configurat la història de la moda i del disseny des de l’antiguitat fins a l’actualitat.

Demanem un tiquet sense pagar res ja que fins a finals de gener l’entrada era gratuïta, una iniciativa que com totes va tenir una gran acollida entre els veïns de la zona, tan exitosa que, excepte que hi anessis un matí entre setmana era impossible entrar-hi sense fer l’hora i pico de cua que es formava cada cap de setmana. Aquest fet em va cridar l’atenció, perquè com a veïna del Poblenou que sóc, durant les vacances de nadal vaig decidir anar-hi amb la família i la meva sorpresa va ser quan un dissabte al matí no vam aconseguir entrar de la gentada que hi havia. La cua començava a la planta baixa i donava tota la volta al hall central, tot convertint aquell espai diàfan sovint  silenciós en una mena de galliner calorós en ple hivern. Finalment vam decidir visitar una exposició temporal sobre l’art Nouveau, que tot i també està plena de gent ens va servir per no sentir-nos que marxàvem amb les mans buides.

Interior de l’edifici Hub, imatge de la llarga cua de més d’una hora un dissabte pel matí

Interior de l’edifici Hub, imatge de la llarga cua de més d’una hora un dissabte pel matí

Tot i així, a partir d’aquell moment i amb el primer intent frustrat per veure les exposicions, la visita al museu en sí es va convertir en un repte personal que va dur-me una setmana i mitja més tard a tornar a visitar-lo. En aquest segon intent, vaig decidir anar-hi un dimecres entre setmana cap a les quatre de la tarda, verificant el que ja m’havien dit les noies d’atenció al client que recomanaven al públic de la cua del dissabte anterior a visitar-lo un dia entre setmana. Així que amb dos intents i una setmana més tard vaig aconseguir finalment entrar al museu. A partir d’aquí us explicaré la meva experiència personal, les mancances, els problemes i els punts forts que vaig trobar en cadascuna de les exposicions.

Agafem unes escales mecàniques que ens porten de la planta 0 a la  planta 1 on hi ha la primera de les quatre exposicions permanents: Del món al museu. Disseny de producte, patrimoni cultural, un itinerari monogràfic pel “millor” disseny de producte de les últimes dècades creat o produït a Catalunya. L’exposició està dividida en tres àmbits que es van entrellaçant i on els diferents objectes semblen dialogar entre ells segons la referència, la materialitat i el context en els quals van ser dissenyats. L’espectador pot anar observant sense seguir un itinerari estrictament marcat cadascuna de les peces exposades i establir-hi una connexió més o menys quotidiana i proporcional a l’edat que es tingui. Es palpa en l’ambient com un grup de gent gran se sent nostàlgic al veure aquells objectes que tan sovint utilitzaven a casa o a la feina, mentre que pels més joves ens semblen uns dissenys més llunyans i a la vegada més pròxims de l’àmbit museogràfic. Sigui com sigui, el disseny de productes és un dels nostres grans patrimonis culturals, té un gran ressò sociocultural i per tant, la comissaria Pilar Vélez (directora del Museu del Disseny de Barcelona) va decidir seleccionar 240 peces representatives del disseny del seu temps i situar-les en una superfície de 550 m2  per poder entendre com vam viure no fa pas masses anys a través de conèixer aquells objectes que vam tenir al nostre costat i que ara formen part del patrimoni d’un museu. L’exposició està molt ben il·luminada, amb una barreja d’objectes semi-caòtica però que ens expliquen com ens han acompanyat  al llarg de la vida i que ens mostren com a mesura que el món canvia també  ho fan els objectes.

Quatre imatges de l’exposició “Del món al museu. Disseny de producte, patrimoni cultural” Planta 1

Quatre imatges de l’exposició “Del món al museu. Disseny de producte, patrimoni cultural” Planta 1

Pugem cap a la segona planta amb les escales mecàniques que sempre esperen al visitant a la sortida de cada exposició. Extraordinàries! Col·leccions d’arts decoratives i arts d’autor (segles III-XX) és  el nom de la segona exposició permanent del museu, la qual proposa un recorregut cronològic, des del segle III fins al segle XX, exhibint 1200 peces entre les diverses col·leccions conservades al museu, de ceràmica, teixits, mobiliari, vidres, miniatures, rellotges, paper pintats i altres objectes. Segons el propi museu, aquesta disposició destaca el valor de les col·leccions alhora que permet establir diferents relacions entre elles. Al llarg del recorregut una trentena de peces singulars per diferents motius, que constitueixen un repàs sintètic i lliure de la història de les arts decoratives a Catalunya, hi estableixen un diàleg. Per això el públic pot aproximar-se i contemplar-les amb total naturalitat ja que s’han suprimit moltes de les barreres que els museus solen posar entre l’espectador i l’obra. Així, d’una manera pròxima a l’objecte, el visitant pot anar-se passejant, i sinó sempre  pot descansar en una sala-mirador que hi ha en un recó de la planta amb vistes a la plaça de les Glories i de la Sagrada Família al fons, i que proporciona al visitant una opció diferent de planificar-se la visita, més enfocada a gaudir de l’espai del museu, descobrint nous llocs i noves mirades de contemplació tan de l’interior de l’edifici com del mateix exterior. També cal destacar la usabilitat i l’eficiència de guardar els teixits en uns calaixos interactius que el visitant pot estirar i així descobrir noves peces. Un disseny molt original que implica al visitant tot generant-li noves experiències. També pots concretar informació, o trobar una peça utilitzant les diverses pantalles interactives que hi ha repartides al llarg de l’exposició, les quals ajuden al visitant a completar la seva visita, alhora que els informa amb materials addicionals. Així doncs tenim una superfície de 950m2 on el resultat de les donacions i adquisicions a ciutadans, col·leccionistes i artistes, és aquesta exposició que esdevé així un homenatge al col·leccionisme que ha contribuït a configurar el gran patrimoni artístic de Barcelona.

Quatre imatges de l’exposició “Extraordinàries! Col·leccions d'arts decoratives i arts d'autor (segles III-XX)” Planta 2

Quatre imatges de l’exposició “Extraordinàries! Col·leccions d’arts decoratives i arts d’autor (segles III-XX)” Planta 2

Arribats a aquest punt, i encara amb dos plantes per visitar, em vaig veure obligada a fer una pausa a la meva visita al museu. Així doncs, com si de l’Odissea es tractés aquest viatge cap al nou museu del disseny de la ciutat que havia iniciat ja feia més d’una setmana i que no semblava acabar-se mai, va portar-me a que finalment hi tornés al cap de dos dies per tal de completar i finalitzar d’una vegada aquest llarg periple pel món del disseny i les arts decoratives.

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