Turismo vs patrimonio

Dalt Vila

Dalt Vila. Photo: David Sim, CC-BY-SA 2.0

En los días que estamos viviendo, en los que la palabra indignación se hace más fuerte que nunca y toma forma a partir de los gritos de la población, aprovecho para denunciar la indignaciónque vivimos muchos ibicencos e ibicencas en referencia al tratamiento que se hace del Patrimonio Histórico y Cultural de nuestra isla y sobretodo la relación de éstos con el Turismo, en especial el Turismo que se ofrece en Ibiza.

Hablar del Turismo en las Islas quizá diste mucho de hablar de Turismo Cultural, sobretodo en un país que ha sabido como nadie explotar sus litorales a base de golpe de ladrillo. No es mi intención, no es la base de lo que quiero exponer. A dónde quiero llegar es al caso en qué Patrimonio queda supeditado al Turismo, a cuando lo cultural se esconde bajo lo económico y cuando fruto de todo esto la transparencia de la información brilla como nunca por su ausencia.

Un ejemplo claro de la indignación y desdén que estamos viviendo viene dado por las obras que se están efectuando en el Castillo de Ibiza, que se encuentra en el conjunto histórico de Dalt Vila y suceso que abre un debate eterno en la isla: ¿Turismo o Cultura?

La intervención en el Castillo de Ibiza no sólo sirve para iniciar un debate en qué siempre ganan los mismos sino que en el tratamiento de la información respecto a estas obras está demostrando que como siempre será una batalla a ganar por los gigantes empresarios que una vez más juegan a ser lo que no son, esto es historiadores, arqueólogos, museólogos y expertos en Patrimonio.

El Castillo, un inmueble que incluye edificaciones del siglo XVI y XVIII y en el que se han encontrado restos arqueológicos que datan del año 200 a.C. forma parte del Conjunto Histórico de Dalt Vila, uno de los cuatro elementos por los que Ibiza fue proclamada como Patrimonio de la Humanidad en 1999. Aunque ésta no se trate más de una etiqueta turística, me gustaba pensar que dicho nombramiento comprometía a las autoridades a cumplir con ciertas obligaciones en cuestión de preservación del patrimonio.

Pero la inocencia me hizo caer en la trampa, y es que tan sólo unos años después se decidía el futuro del Castillo, y me hizo pensar que se rehabilitaría para crear algo para nosotros los vilatans i vilatanas. Pero nada más lejos de la realidad: el Turismo volvía a ganar la batalla. El proyecto de TURESPAÑA, para la construcción de un parador de lujo en el Castillo lo reafirmaba.

Obres a Dalt Vila

Imagen de las obras del Parador del Castillo de Ibiza. Photo: GERMÁN G. LAMA

El mejor Parador de España. De esta manera se anunciaba por todo lo alto el proyecto que más que una rehabilitación es toda una nueva construcción, que pone en duda la intencionalidad en cuanto preservación y conservación de la estructura original se refiere.

 Se tratará de un inmueble con 72 habitaciones y que dispondrá entre otros servicios, de zonas para eventos y spa, como se puede leer todo muy cultural.

El proyecto preveía también la construcción de un aparcamiento subterráneo cuya comunicación con el hotel se realizaba mediante dos túneles, con lo que con el tiempo, las excavaciones acabarían adquiriendo un carácter arqueológico con toda la cantidad de hallazgos se estaban cometiendo.

Otra cosa que pensaba es que con el nombramiento por parte de la UNESCO, sí parecía que empezaban a aflorar sentimientos de querer cambiar las cosas, de recuperar un turismo de calidad con el que la isla se había hecho grande. Cortinas de humo cuando los mandatarios se empeñan en confundir turismo de calidad con turismo para millonarios. De nuevo los ibicencos e ibicencas habíamos perdido el derecho a disfrutar de nuestro pasado.

 La rehabilitación del castillo no es sólo una pugna sentimental. Como persona relacionada con el mundo del Patrimonio y la Historia, no hace falta mucho saber para darme cuenta que este proyecto comete una irregularidad tras otra.

Partimos de la base de que el Castillo se trata de un Bien de Interés Cultural (BIC), es decir que según la Ley 16/1985 del 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español  es un elemento patrimonial que obtiene una protección de máxima categoría, por lo que las intervenciones en materia de obras tienen unas posibilidades muy mínimas.

La declaración como BIC otorga privilegios de tipo fiscal, puede recibir ayudas para su mantenimiento, restauración, etc. Pero también posee ciertas especificaciones tales como:

  • Un BIC es de dominio público: distinguiendo “dominio público” de “propiedad privada”; un particular puede ser propietario de un BIC, pero la Administración protegerá el valor artístico, histórico, espiritual del bien.

Aquí vemos la primera irregularidad. El Castillo volvió a ser de la Ciudad de Ibiza en 1974. Durante casi 40 años se ha divagado mucho sobre su uso, mantenimiento y conservación/degradación. Pero finalmente parece haber ganado el pulso la privatización del turismo y del comercio ante la Cultura, el Patrimonio, la Historia y la ciudadanía local.

Que la degradación estaba minando la zona era evidente, pero el abandono era igualmente innegable. Yo misma he visto años y años, el paso del tiempo y la dejadez por parte de las autoridades. Pero es que además las intervenciones que han ido haciendo han sido poco más que vergonzosas y destructoras con el patrimonio, se ha optado por el arreglo rápido y deficiente con el cemento por montera.

Estamos de acuerdo en que rehabilitar es necesario, y dinamizar la zona muy atractivo, pero privatizar es robar a los verdaderos dueños que somos los ibicencos e ibicencas.

  • En el caso de los inmuebles, según se recoge en el artículo 20, será obligatorio redactar un plan especial o protegerlos con cualquier otra figura del planeamiento.

Y se hizo. En el año 2000 se llevó a cabo por El Consell Insular d’Eivissa i Formentera el Estudi de viavilitat d’usos del Castell d’Eivissa per a la seva rehabilitació definitiva, donde participó el arquitecto Salvador Roig Planells, quien mediante la prensa local se ha mostrado muy crítico con la evolución del proyecto actual.

En dicho estudio, se contemplaban dos líneas principales: una en relación a los posibles futuros usos del Castillo, y otra en relación a la cuestión económica. De esta manera se proponía la coexistencia de diversos usos del castillo: el turístico, lugar de información y sede de un pequeño establecimiento de lujo; comercial y hostelero, donde se establecería una red de comercios aledaños, bar y cafetería; y divulgativo-museístico, en consonancia con el Museu Arqueològic. Pero una propuesta según palabras de Roig Planells para que toda la ciudadanía pudiera disfrutar de prácticamente todo el recinto, como plasmación de la recuperación para la ciudad.

  • En el artículo 19 se pronuncia que en los BIC podrá realizarse obra interior o exterior que afecte directamente al inmueble o a cualquiera de sus partes integrantes o pertenencias sin autorización expresa de los organismos competentes para la ejecución de esta Ley. Será preceptiva la misma autorización para colocar en fachadas o en cubiertas cualquier clase de rótulo, señal o símbolo, así como para realizar obras en el entorno afectado por la declaración.

El proyecto promovido por TURESPAÑA, el organismo de la Administración General del Estado encargado de la promoción en el exterior de España como destino turístico, parece pasar por alto muchas de las normas obligatorias en materia de Patrimonio. Además hay que apuntar que en la prensa local no dejan de aparecer órdagos hacia este proyecto TURÍSTICO que juega a ser PATRIMONIAL, que ha de sufrir modificaciones día sí y día también a causa de los hallazgos arqueológicos que se encuentran a diario.

Aquí haría falta usar un poco de ironía cuando los señores de TURESPAÑA se hacen los sorprendidos ante los hallazgos arqueológicos encontrados y que arqueólogos y prensa suponen como el eslabón perdido de la civilización ibicenca. No hay que ser muy instruido en Historia para suponer que una isla que ha sido santuario de muchas de las culturas mediterráneas que ha conocido la Historia hayan dejado su huella en Ibiza.

Pero no hay que alarmarse, todo se arregla con una correcta “musealización de lo encontrado” Ahora viene el ápice irónico: musealizar el terreno de un parador de lujo, atractivo morboso para turistas que consumen cultura a precio de habitación de lujo…musealizar lo encontrado cuando Ibiza sufre de tener uno de sus museos cerrado desde hace 16 años por problemas burocráticos, recortes entre otros tipos de percances; musealizar lo encontrado cuando se está gastando más dinero en deshacer lo ya hecho para adecuar el proyecto a estas circunstancias de hallazgos diarios.

  • El titular tiene obligación de facilitar inspección, visita pública e investigación: si el BIC es de propiedad privada, el dueño deberá facilitar su visita determinados días al mes. Por ejemplo, un castillo propiedad de un Conde, este deberá abrirlo al público ciertos días al mes, previamente acordados con la Administración.

Si es así, ¿tengo derecho a acceder a las habitaciones del Parador a cualquier hora? ¿Podré ir a tomarme un café al bar del Parador sin que me pidan acreditación, o sin que me cobren el precio aplicado para turistas? ¿Podré simplemente pasear por la zona del Castillo cómo tantas veces he hecho?

La privatización no va a permitir que ciudadanos y ciudadanas podamos disfrutar en pleno derecho lo que es nuestro: el Patrimonio.

Esto es en cuanto a materia de los BIC. Pero si echamos un vistazo a la Ley 6/2001 de 11 de abril, del Patrimonio de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears,  vemos que al parecer también se pasan algunas cosas por alto:

Dice en el artículo 61:

  • Los bienes patrimoniales de la comunidad autónoma, cuya afectación o explotación no se juzgue previsible, pueden cederse gratuitamente para finalidades de utilidad pública o de interés social a favor de administraciones y de instituciones públicas, o de entidades privadas sin ánimo de lucro.

Y en el artículo 63:

  • Los bienes inmuebles del patrimonio de la comunidad autónoma, cuya afectación o explotación no se juzgue previsible, pueden cederse gratuita y temporalmente en su uso, para finalidades de utilidad pública o de interés social, a favor de instituciones con personalidad jurídica pública o entidades sin ánimo de lucro.

¿Sin ánimo de lucro? ¿Hemos de entender que será un Parador de lujo gratuito? El binomio turismo-gratuidad no es coherente, por lo que vemos que algo vuelve a fallar en el proyecto.

Pero no sólo omite aspectos de la Ley del Patrimonio Histórico Español y a la Ley del Patrimonio de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, sino que al parecer tampoco ha hecho mucho caso al Código Ético Mundial del Turismo , ni a la Carta de la Conferencia de Lanzarote para el Turismo Sostenible

Una de las premisas más claras de estos códigos es bogar por unos criterios de sostenibilidad y por la repercusión de forma efectiva en la mejora de vida de la población e incidir en el enriquecimiento sociocultural.

En el artículo 1 del Código de Ética Mundial del Turismo se lee que las actividades turísticas se organizarán en armonía con las peculiaridades y tradiciones de las regiones y países receptores, y con respeto a sus leyes y costumbres.

Mientras que en el artículo 4, pronuncia que las actividades turísticas se llevarán a cabo con respeto al patrimonio artístico, arqueológico y cultural, que deben proteger y transmitir a las generaciones futuras, y que se concederá particular atención a la protección y a la rehabilitación de los monumentos, santuarios y museos, así como de los lugares de interés histórico o arqueológico, que deben estar ampliamente abiertos a la frecuentación turística. Y también dice que la actividad turística se organizará de modo que permita la supervivencia y el florecimiento de la producción cultural y artesanal tradicional, así como del folklore, y que no conduzca a su normalización y empobrecimiento.

En este sentido, el proyecto del Parador del Castillo de Ibiza, no sólo está poniendo en descubierto los hallazgos arqueológicos más importantes hasta hoy día, sino que la construcción del edificio está rompiendo toda la armonía de volúmenes de la antigua ciudad con una horizontalidad compactada a base de ladrillo y cemento.

Quién conoce Ibiza, sabe que uno de los rasgos más característicos de la antigua ciudad es su casco histórico, la pluralidad de edificios de diferentes épocas y su juego de volúmenes, que hacen una imagen enigmática y distintiva de la colina del casco viejo.

Con las obras del Parador, esta magia visual se está perdiendo teñida de ladrillo y hormigón en una construcción que haría temblar hasta al mismísimo Viollet-le-Duc, y es que si la intención era respetar o emular la forma original, de momento el experimento no les está saliendo demasiado bien.

 Dicho esto, queda muy bien definido que la intervención que se está realizando en el Castillo de Ibiza es un sinsentido, un desastre organizado de cualquier manera con tal de explotar lo máximo con tal de obtener todos los beneficios posibles.

Pocos pueden ser los que conozcan algo sobre la historia de Ibiza y Formentera, pero muchos van a ser los que si quieren explicar el pasado van a tener que utilizar algo más que la imaginación ya que lo que está ocurriendo en Ibiza con la construcción del localmente famoso parador. 

Encarni Piedra

Quant a Gestió Museística

Blog del Curs de Postgrau en Gestió Museística
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